Guayaquil es atractiva y sorprendente: una ciudad estéticamente bonita, con historia, de interesante oferta cultural, belleza natural y de un estilo único (rodeada por cerro, mar y río). Día a día recibe cada vez más visitantes que empiezan a verla como el nuevo destino turístico de la costa Pacífica.
Con puertos y mercados, es una localidad que está en constante movimiento y que siempre se muestra alegre y divertida. Las distintas ferias artesanales y las fachadas de las casas distinguen y le dan colorido a un sitio que es interesante y hermoso para conocer.
De noche también mantiene su atractivo y sorprende cuando, a la caída del sol, los faroles de la calle y de las preciosas plazoletas iluminan a Guayaquil. Su clima, que se mantiene agradable durante los doce meses del año, invita al viajero a visitarla en cualquier momento.
El lugar donde se instaló la cultura más antigua de América (en el año 3900 antes de Cristo) y que funciona como centro industrial de Ecuador, se presenta, de esta forma, como una ciudad a caminar, descubrir y disfrutar.